HISTORIA DE LA CERTIFICACIÓN SEMST

SEMST Cada día es más habitual encontrarnos con desfibriladores externos semi-automáticos que permiten salvar vidas; las vidas de muchos trabajadores. Desde hace más de 5 años la SEMST ha registrado varios episodios de utilización de equipos que no estaban actualizados o daban errores, la mayor parte de estos debido a una mala gestión del mantenimiento. Tanto los parches como las baterías de los desfibriladores deben estar en perfectas condiciones de uso y los trabajadores deben tener una mínima formación y un mínimo reciclaje de ésta, con una duración anual o bianual, según su comunidad autónoma.

Cada minuto que pasa tras una parada cardiaca las posibilidades de sobrevivir caen un 10%. La velocidad en estos casos es crucial. Disponer de un desfibrilador ayudará a salvar una vida siempre y cuando éste se encuentre en perfectas condiciones y a menos de 10 minutos del suceso.

Una buena gestión del espacio y una buena auditoría son cruciales para que en una empresa o entidad en la que hay uno o varios desfibriladores, estos estén ubicados y mantenidos de tal forma que cumplan con los requisitos básicos para poder salvar una vida.